Es uno de los pastelitos griegos más conocidos, también es habitual en su vecina Turquía y en Oriente Medio. Se toma como merienda o postre especial en diferentes celebraciones. Espero que os guste mi versión.
Ingredientes:
1 paquete de pasta filo de 500 gramos
500 gramos de nueces
250 gramos de mantequilla fundida
100 gramos de azúcar
2 cucharaditas de canela
2 cucharadas de pan rallado
Para el almíbar:
300 gramos de azúcar
500 gramos de agua
1 ramita de canela
Zumo de 1/2 limón
Agua de rosas (opcional)
Instrucciones:
Trituramos las nueces y las mezclamos en un recipiente con el pan rallado, la canela y el azúcar. Por otra parte vamos a ir pintando cada una de las hojas de pasta filo con la mantequilla fundida y vamos superponiendo hasta 5 o 6 hojas de pasta filo que nos van a servir para formar los diferentes rollos.
Vamos colocando el relleno de nueces en un extremo de la pasta filo y vamos formando los rollos, enrollando la pasta filo. Los colocamos en la bandeja engrasada o con papel antiadherente bastante juntos y señalamos con el cuchillo las diferentes porciones (profundizando ) para que después nos resulte más fácil de cortar.
Horneamos a 120-130 grados durante una hora, para subir a 180 grados posteriormente y dejamos hasta que termine de dorarse. Impregnamos del almíbar todos los baklavas y para finalizar se terminar de cortar las porciones antes de servir.





































