
Vuelvo con este bizcocho con la repostería monacal. Un bizcocho sencillo pero muy jugoso, comentar que según la receta se pretende que los piñones queden por encima, sin embargo a mí se me fueron todos al fondo, al principio creía que iba a ser un fracaso y sin embargo resulto todo un éxito al encontrar en el fondo una capa crujiente de piñones.
Ingredientes:
225 gramos de azúcar
125 gramos de harina
125 gramos de yogur de limón
3 huevos
Ralladura de un limón
1 cucharada de levadura royal
2 cucharadas soperas de piñones
* Molde rectangular.
Instrucciones:
En un recipiente batimos los huevos con el azúcar y aparte mezclamos la harina con la levadura. Mezclamos el yogur batido con los huevos durante un par de minutos.
Incorporamos a continuación la harina y amasamos bien. Dejamos reposar unos minutos.
Engrasamos el molde con un poco de mantequilla y echamos la masa. Espolvoreamos con azúcar glass y los piñones. Cocemos a 180 grados durante unos 40-50 minutos, todo va a depender de vuestro horno. Comprobamos antes de sacar el bizcocho con una aguja u otro instrumento que sale seco.
Incorporamos a continuación la harina y amasamos bien. Dejamos reposar unos minutos.
Engrasamos el molde con un poco de mantequilla y echamos la masa. Espolvoreamos con azúcar glass y los piñones. Cocemos a 180 grados durante unos 40-50 minutos, todo va a depender de vuestro horno. Comprobamos antes de sacar el bizcocho con una aguja u otro instrumento que sale seco.





























